lunes, 7 de septiembre de 2009

Y kiero... y no kiero

Ya no quiero buscarte en los momentos en que el domingo vacía la ciudad, ya no quiero esperarte en la esquina de los besos donde el viento del otoño marcó nuestras vidas.
Ya no quiero simplemente esconderme en los zaguanes a llorar a solas, quiero desaparecer el aroma de las velas que encendías en las procesiones y quiero olvidarme de la fugacidad rosa que tachó el corazón
Quiero comerme una manzana sin pensar que es prohibida, quiero cometer menos errores y conjugarte en pasado.
Tengo la necesidad imperiosa, no sé si de la conciencia o el del destino, de tocarme sin tocarte, de besar sin besarte, quiero que este lápiz sea una estrella y este sol madrugada.
Y quiero recordarte ahora para olvidarte después, pero sobre todo lo que quiero y quiero sin saber porqué es solo volver a ti.

miércoles, 10 de junio de 2009

Hoy y hace tanto

He despertado hoy y son las cinco de la tarde, junto a mi está el buró y sigo vestido.
Son las seis, las luces de la calles se han encendido y es un martes o jueves de marzo. Estoy solo y mi cama está fría.
Llueve sin sentido, las gotas se estampan en los cristales de la ventana. El sol se quedó en el ayer y caigo en el abismo de la ausencia, de las trece horas en avión y de las siete horas de diferencia horaria. El mundo hoy y tal vez siempre, ha girado sin mi, y me he quedado en el espejo y me doy cuenta que no, el universo no se quedó mientras dormía, ha girado conmigo adentro y contra mi voluntad que es peor. Oigo a los perros lamentarse en los zaguanes que antes eran nuestros y ahora de nadie y me ahoga el llanto que no sale por ninguna parte. Y esas campanas han sonado, todos a misa menos yo, si creyera en dios, por lo menos me aferraría a la vida eterna , pero ni siquiera eso. Me he ido de mi y hoy no tengo miedo a la soledad sino a la compañía. Vuelvo a cerrar los ojos y no puedo escapar de mi, peor de los recuerdos, de los zapatos de la esquina, de los besos que sin querer di por la manía de probar los labios que no tienen nombre, por querer que los míos tengan dueño.
Horror pensar en quedarme muerto sin morir en esta cama y con la ventana abierta. Que vamos hacer tú y yo sin dormir en la misma ciudad, y yo ya no cuento ovejas en los sueños ni creo en la magia. He perdido todo incluso la esperanza. El andén 23 se ha vaciado y solo me queda el sabor a givenchy en la lengua y la nostalgia de hacer el amor en un autobús.

domingo, 15 de marzo de 2009

Me llamo Vianney

Todos tememos vivir lo que soñamos porque nos da miedo perder lo que tenemos que es lo seguro pero al fin y al cabo no es lo kerido

Miedo a la compañía

Hoy, en esta tarde de domingo que me mata, me he hundido en el sofá
hoy, exactamente hoy, me conecté con un mundo de 7 horas después
y se viene la lluvia, y el fantasma también.
Hoy en este domingo a medio vivir tengo miedo a la compañía y no a la
soledad

miércoles, 11 de marzo de 2009

Autoretrato

Siempre he tenido ojeras que delatan mi tristeza,
con esos cafés de capulí no maduro que alguna vez dijiste amar.
Siempre he tenido uñas cortas y líneas del destino bien marcadas.
Siempre culpo a las hormonas mis llantos de madrugada
y siempre he tenido miedo a morir mientras duermo y a no ir España.
Siempre he temido a caer desde un tejado, desde un campanario, a despertar a las 3.
Siempre he olvidado las llaves y mi corazón en otras camas.
Pero sobre todo siempre olvido amarme cuando me enamoro.

Ahora estás en mi lista de promesas a olvidar (HDS)

lunes, 2 de marzo de 2009

La pregunta

Y no pude dejar de preguntarme... ¿Los recuerdos siempre son o algún día dejan de ser?

Del destino

El destino, suma de meras casualidades, las primaveras que se convierten en matrimonios; los ex antonios ahora otonios, cuanta crueldad hay en el destino... en los desatinos.

jueves, 19 de febrero de 2009

Mientras llovía

Se acabó de repente, como la luz de un rayo que ilumina la estancia y desaparece.
Abrí los ojos y se había ido como un tren que no se detiene y solo dejó unos retazos de piel y corazón.
Mientras en el espejo busco verme solo descubro células muertas y largos hilos negros que caen sobre dos montes, erectos, blancos con cúpulas rosáceas.
No me encuentro y quiero reconocerme pero en cada mirada, en cada caída de pestañas, siento que me desvanezco, el espejo no refleja sino el mundo al revés, un universo paralelo donde aunque todo es semejante, nada es igual.
Donde quedó mi inocencia?’ desesperada la busca a tientas en las flores marchitas , en los secretos de mis sabanas, en las fotografías del buró.
Las lagrimas se resbalan por mis pómulos flácidos, secos , muertos, la piel absorbe con avidez el agua que limpia, que da vida sintiendo con pletórica agonía la perdida de mi yo.
Fuera, el cielo se solidariza con mi dolor estampando contra los cristales, los retazos de una estrella que acaba de morir.

Tu ausencia... junto a mi

No sé si te dije,
pero mis versos no se ajustan a tu pecho,
le sobran diademas, líquenes y centavitos.
Bésame cerrando los ojos,
para cumplir fantasías comunes y morirnos enlabiados.
Ayer pisé flores en tu nombre,
no vuelvas a dejarme esperándote en la lluvia
y decir luego que olvidaste venir,
aquí donde ya no te espero.
Tus brazos hacen juego con mis manos,
ya te dije y también con mi labia.
Ponte algo, hace frío, aunque dejó de llover, gotea.
Maldita manera de extrañarte
aunque ahora estés justo a mi tu presencia se siente como el mismo vacío del hambre o de la ausencia